Una sonrisa para cada día

Una sonrisa para cada día
Yo, mientras el mundo sigue

viernes, 25 de mayo de 2012

Sin despedidas, sin comienzos

Mientras ella se quedaba inmóvil  detrás del teléfono, sabia que algo bueno no estaba por venir, las ultimas semanas no tuvieron la intención de ser amables, ni tampoco hubo reconciliación de una vida con la otra... y mientras la persona al otro lado del teléfono seguía hablando, ella solo siguió conteniendo las lágrimas que ya tan comunes se habían vuelto.
Puede que en aquel momento solo pensara en decirle "¡callate!", pero la palabra no salia aunque hubiese tenido una oportunidad.

Lo doloroso de la situación ya no era su voz, sino el significado de sus palabras y todo lo que en ellas incluía; y mientras la otra persona seguía hablando, ella seguía pensando en cuanto dolor había desde el otro lado del teléfono y desde su lado... y es que él se dedicaba a decir tantas cosas, cosas que a ella la hacían pensar, y mientras más se esforzaba en borrarlas de su memoria, estas más se metían dentro de su corazón.
Es cierto, ella era brillante, pero en estos casos le gustaba jugar el papel de tonta, porque era el único papel seguro.

El cuidado de las palabras había dejado de ser una opción desde hacia mucho, ambos llevaban jugando un juego tonto y estúpido tanto tiempo, ella ilusa e idiota, había creído que funcionaria si realmente lo quería, y él había creído que su vida seria perfecta con ella, pero la vida no es perfecta incluso estando enamorados... él ahora lo sabia y a ella en cambio le dolía.

¿Que sabe el corazón cuando la razón tiene todas las de ganar? ¿que sabe ella de culpas, cuando no quiere admitir su culpa por que realmente no la siente suya? ¿que se sabe del perdón, si aun existe el rencor? ¿que saben ellos de la felicidad, si ha sido tan escasa?