Una sonrisa para cada día

Una sonrisa para cada día
Yo, mientras el mundo sigue

martes, 4 de diciembre de 2012

Cigarros sin tacos


Tocas la puerta, no sabes qué pasará a continuación, entiendes que si no abren algo va a estar mal, quizá no quiere verte, quizá no quiere ver a nadie; está dormida, o no puede abrirte porque ha encontrado los impedimentos necesarios. Has tocado la puerta, puede que te abra y entonces te preparas para verla, triste o enojada, con los ojos tan cansados de tanto llorar, tal vez ya bebió de más.
En ese momento, ese miedo que te da ante lo inesperado, te hace sentir como un niño de cinco años, pero comprendes que por ese miedo es que te quedas a esperar una de las dos posibilidades y… te quedas; si es necesario te quedas para volver a tocar la puerta. Se abre la puerta y entonces la ves, no está bien, pero no sabes qué es exactamente lo que le ha pasado y temes preguntarle, porque quizás no quiera contarte, pero te quedas.
Todo lo ves como el color de las hojas de los libros viejos que ves en casa de tus abuelos o en la biblioteca pública. Apenas sale una pequeña luz de un rincón de la sala, el olor a libros te calma, pues sabes que está ahí, sentada, justo frente a ti. La pregunta por fin se pregunta “¿Qué pasó?” y la respuesta tarda en llegar, siempre que duele las respuestas tardan más; y preguntas otra vez “¿Qué tienes?” y entonces lo ves, tiene tristeza, es fácil saberlo… lo difícil es quitarla.
Sabes que la respuesta no será buena, pues ves la situación desde todos lados, pero es más sencillo si ella te da la razón… esperas, esperas porque es tu amiga, porque aunque no sea la misma tristeza igual la has sentido; esperas, con tiempo y con paciencia, pues los artistas no suelen dar respuestas fáciles. La espera no es lo que desespera, el no poder hacer nada, eso sí que desespera; y el aire se siente, el olor a libros es fuerte, la pequeña luz de algún rincón de la sala no te basta para verle el rostro, el ruido de la gente que pasa afuera es más fuerte en el silencio; la habitación no está alegre, y sus habitantes tampoco.
Entonces preguntas otra vez “dime: ¿Qué tienes? ¿Qué pasó?” Y ella te mira y te apunta con el dedo, sientes las respuesta venir, no sabes lo que dirá o cómo lo dirá; en tu cabeza sabes que alguna palabra tendrás para ella, pero no sabes cuál “tú me prestas para unos cigarros” no era lo que esperabas, pero por alguna razón no te sorprende “sí ¿ya comiste?” preguntas. Casi segura de la respuesta “No” era lógico, bueno lógico en el mundo de ella y el mío “¿Te traigo unos tacos de los que venden por ahí?” “No, no quiero” Te responde, algo que también ya esperabas pero valía la pena intentar “¡Tienes que comer algo!” Le adviertes, como si pudieras “cigarros sin tacos” te responde, así de clara; tú, sencillamente, sin objeciones, te levantas y te preparas para ir por sus cigarros; porque sabes que esta vez son necesarios, porque puede dejar de comer, pero no dejar de fumar y entonces entiendes que ella va a estar bien, con una cajetilla de cigarros y silencio que dure todo lo que tenga que durar, tú decides quedarte, porque vale la pena escuchar al artista y sus complicadas respuestas.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Antes de dormir.


Pienso contarle al mundo los cuentos que invento en mi cabeza, que mi mente corre a toda velocidad mientras yo me detengo acostada sobre la cama; quiero contarle al mundo que se siente navegar dentro de mi cabeza, con nombres y fechas exactas, con rostros familiares e inventados, con todas las imperfecciones que alguien podría amar. Quiero crear la historia más larga, aquella que continúe cada noche.

Sí, antes de dormir, quiero decirle al mundo que me abrazo al momento justo en que mi mente se deja llevar por todo lo que el corazón siente. Quiero que el mundo sepa, que a veces, es bueno contarle a la cabeza lo que siente el corazón. Antes de dormir me detengo a contarme un cuento, uno que me guste, que me sorprenda, que lleve música y una historia que no solo sirva para dormir, una historia que sirva para soñar.

Quiero seguir viendo los rostros de mis personajes cada noche, escuchar el nombre de mi protagonista, quiero oír la música, que salga de mí. Antes de dormir, quiero vivir como los cuentos que hay dentro de mí… antes de dormir, quiero contarle al mundo una historia que no solo sirva para ser contada, sino también para sentirse.



viernes, 26 de octubre de 2012

Él, la constante vida.

Un hombre mira de re ojo las manecillas de un reloj viejo y gastado, el tic- tac le molesta más que la espera, le impacienta la llegada de aquella niña, que solo tiene ojos para él. Ese hombre se mantiene de pie junto a la puerta, protegiendo, cuidando, alzando los ojos al cielo, si es necesaria una oración; un hombre que no tiene la edad más que en los ojos, ese hombre que abraza con el corazón, aquel hombre de mal genio ante el tic-tac del reloj, de carácter fuerte, de sonrisas compartidas y de palabras fuertes.
Un hombre mira de re ojo las manecillas de un reloj viejo y gastado, el hombre espera por la niña que ha dejado de serlo, pero quien siempre ha sido suya… ese hombre ama como nadie, y ella lo ama con su vida; y la espera se hace larga, y él se mantiene y los mantiene. Quien tenga la suerte de tenerlo de frente, podrá verle el orgullo de ser quien es, las arrugas que lo llaman por su nombre, fuerte y sin remedio.
Aquel hombre da un suspiro, traga saliva y se deja caer en el sillón, su pequeña esta cruzando la puerta de la casa; ese hombre no es de piedra, ese hombre es más humano que un puñado de religiosos, ese hombre sabe perdonar. El tic-tac de las manecillas del reloj ya no le estorban, la impaciencia se vuelve calma y la noche puede tomar el tiempo que desee; pues ella ha llegado a casa, pues él ya puede protegerla. La abraza y le besa la frente… y con un “Te amo” le da las buenas noche, pues él, el hombre más humano que ella ha visto en su vida, teme no despertar, y ella, que solo le teme a su vida sin él, le responde “te amo, papá”.

sábado, 20 de octubre de 2012

La botella

Hace tiempo encontré el silencio en una botella, y la bebí, al principio por el deseo de no herir, después por la pena, al último, por miedo. Mientras el tiempo pasaba, mis motivos se hicieron más de tres y me encontré con un mal sabor de boca; había tomado de aquella botella a sorbos pequeños, bebí hasta el fondo, llegue al punto de ser una adicta del silencio… y aquella noticia me dolió más que cualquier otra cosa.

No parecía ser real ¿Qué sabor podría tener el silencio? Ya no era una opción el quedarme callada, había vaciado aquella botella hasta el punto de quedarme sin opciones. Mi silencio costaba más para mí que para cualquiera que no fuera yo, mi silencio hacia felices a muchos y mi no, el silencio reclamaba su lugar entre mis labios, se comió mis palabras, mis reproches, se devoró mi enojo y hasta las voces de mi propio ego.

Hace tiempo encontré el silencio en una botella, y la bebí. Hace tiempo me arrepentí de beberla. Hace tiempo que mi ego no se hace un altar a si mismo. Hace tiempo que mis reproches se enferman entre ellos- Hace tiempo que el enojo no me hace justicia. Hace tiempo que las palabras no salen de una hoja de papel.

Hace tiempo encontré el silencio en una botella, y la bebí, fue hace tiempo, hace mucho tiempo.

sábado, 13 de octubre de 2012

Sin poder, sin intenciones de dormir.

La noche, esta noche que se cansa de ser el relato de cada una de mis historias, esta noche que no duerme, esta noche que vigila; la noche entre estrellas y lunas escondidas, esta es la noche que me une directamente con quienes no la duermen.
No dormimos, nosotros, quienes somos solo objetos; no hay palabras para describir la noche misma y sus mismos ruidos, parece que allá fuera la noche es corta, pero aquí, desde mi ventana, la noche se hace larga, y con ella se alarga mi esperanza, aquella, que solo me pertenece a mí.

Amores extraños

Los hay apasionados, sensibles, duraderos, los hay aquellos que duran para toda la vida, pero también los hay amargados, incluso los hay incomprensibles, aquellos que no encuentran el momento justo para estar juntos; amores extraños, amores fuera de lo común, amores que muy pocas veces alcanzan a nuestra comprensión. Como si amar no fuera algo ya suficientemente extraño…
Quizás la medida entre un amor normal y uno extraño, no exista, pero ¿a quien le importa cuando es realmente amor? Cuando se ve con ojos de amor, las cosas simplemente dejan de ser normales.
Hay amores, amores con solo pasión, amores con los que tenemos que lidiar; los hay amores, amores que incluso no merecemos, amores disfrazados de amistad. Como si amar no fuera algo ya suficientemente extraño… como si amar fuese cosa de dos, con uno basta, en ocasiones; pero amar va más allá de nosotros mismos.
Repito, para amar no hacen falta dos, en ocasiones con uno basta, difícilmente basta.

viernes, 12 de octubre de 2012

3 a.m.

La niña despierta y siente la necesidad de mirar por la ventana, ella no sabe exactamente que es lo que vera; imagina caramelos colgando de los arboles, animales saliendo de sus escondites, imagina una lluvia de estrellas jamás capturada por sus ojos, cree que la noche tendría sorpresas para ella a las tres de la madruga.
 
“La hora exacta en que las estrellas se ven más en el cielo” piensa la niña; y al mirar afuera, desde su ventana, que esta pegada a su cama, y que da justo hacia el camino recorrido por muchos a cualquier hora del día; ella se encuentra con la sorpresa más grande de todas, con asombro y algo más que felicidad; ella se encuentra con el ruido del silencio, con la calma del viento y con el latido de su propio aliento; descubre que las estrellas lucen mejor en el silencio a esa hora, porque esa es la hora en que las personas podrían tener tiempo de mirar al cielo.

Sin poder, sin inteciones de dormir.


La noche, esta noche que se cansa de ser el relato de cada una de mis historias, esta noche que no duerme, esta noche que vigila; la noche entre estrellas y lunas escondidas, esta es la noche que me une directamente con quienes no la duermen.
No dormimos, nosotros, quienes somos solo objetos; no hay palabras para describir la noche misma y sus mismos ruidos, parece que allá fuera la noche es corta, pero aquí, desde mi ventana, la noche se hace larga, y con ella se alarga mi esperanza, aquella, que solo me pertenece a mí.

domingo, 26 de agosto de 2012

Dentro y fuera del espejo


Elisa se había quedado frente al espejo todo el día, sabia que en cualquier momento que moverse de ahí, pero las razones no eran suficientes para nadie y mucho menos para ella. Ahí, parada frente al espejo ya no se sentía tan sola, pues estaba ante su propia compañía; Elisa se miraba y entonces, mientras más tiempo pasaba, ella más veía su rostro cambiar, y ella no lo quería aceptar, ella no quería aceptar que su vida podría ser otra, que en cuestión de segundos su vida, sus planes, y toda su felicidad podían desaparecer, así nada mas, sin más oportunidad.

Su rostro, no tenía ni una gota de maquillaje; ningún tipo de maquillaje quitaría ese rostro y ese dolor reflejado. Elisa no quería moverse, ella no quería dejar de verse, dejar de verla a ella, su compañera; mientras más transcurría el tiempo, ella más se preguntaba ¿Cómo alguien podía sentir tanto dolor y aun así, seguir viva? Aquel espejo, era el recuerdo de que seguía de pie, pero lo que ella sentía, ahí, era el dolor de no poder volver atrás, de no poder arreglar las cosas; a ella le dolía, pensarse, saberse, fuera de la vida de alguien más.

Elisa se quedo de pie frente al espejo todo el día, la noche llego y con ella, llego también, el recuerdo de que nada había sido una pesadilla; Elisa no cerraba los ojos, ella no quería, ella necesitaba mantenerse despierta, porque así, ya no se sentía tan sola, el dolor no la tomaría por sorpresa al despertar. Elisa, ella se pregunta ¿Cómo alguien podía sentir tanto dolor y aun así, seguir viva? Pero para el final del día, ella ya sabía la respuesta; ya no había diferencia, la Elisa real y el reflejo en el espejo no dejaban que ni una ni la otra se fuera, ninguna podía existir sin la otra; Elisa era la misma, dentro y fuera del espejo.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Como capturar el cielo.

Pare ver al cielo hay dos pasos, breves, pero bastante importantes, que debes hacer; inclinar la cabeza hacia atrás, es el primer paso; abrir bien los ojos es el segundo y ultimo, pero no por eso el menos importante. Tus ojos deben estar bien abiertos, pero abiertos con mente abierta y serenidad completa;  y si no hay serenidad, pues el cielo se encarga de dártela.

Debes estar preparado para la sorpresa, para la espera, debes tener la certeza de que cumplirá tus expectativas o las superara; para ver el cielo, debes tener un objetivo. Te sorprenderá ver todas las imágenes que unas nubes, acolchonadas, dispersas, difuminadas; un cielo azul, y no importa el tono de azul; pueden ofrecer a tus ojos y a tus sentimientos.

Debes ser paciente y bastante consiente que la espera puede darte muchas satisfacciones, pero mejor aun, puede darte la única imagen que el mundo comparte.

domingo, 15 de julio de 2012

Viaje en tren

Quiero un viaje en el que el mundo se vea diferente, sin la opacidad del ruido, sin la decepción de la gente; quiero un viaje que dure, que dure en mi mente, en mi alma, un viaje que dure en los sueños de quien me acompaña. Ver salir el sol, sentir la cercanía hacia aquello que no puedo ser, sonreír a través del cristal de una ventana, un viaje que supere lo que imagine, que me deje ver lo que no puedo ver desde aquí.

Necesito un viaje largo, un viaje que pueda disfrutar con todos mis sentidos, que me diga aquello que aquí no puedo escuchar; un viaje que inspire, que ame cada camino recorrido, un viaje que dure, un viaje largo para conocerte mejor, que me permita ser quien soy lejos de quien no soy. Necesito un viaje largo que quede por siempre en nuestras mentes, como una ofrenda de paz, como una propuesta de amor.

Quiero, necesito un viaje en tren contigo, ver las cosas que no podemos ver desde aquí, sentir las cosas que solo en un tren pueden sentirse, ver nuestras sonrisas a través del cristal de una ventana, contemplar el paisaje que no se ve desde esta distancia; un viaje en tren que nos haga recordar aquello que quisimos olvidar, un viaje en tren que dure, en el cual te pueda conocer y me puedas contemplar.

Un viaje en tren, para recorrer largas distancias, un tren para nosotros que necesitamos recordar el pasado, pasar por las vías que al final nos dirijan y nos dejen llegar.

Un viaje en que compartamos hasta el alma.

Si tan sólo pudieses ver la bestia en que me has convertido
La contuve pero ahora parece que la has dejado libre
Gritando en la oscuridad, aúllo cuando estamos separados
Arrastro los dientes sobre tu pecho para saborear tu corazón palpitante

Mis dedos se agarran a tu piel, tentamente tratando de penetrar
Eres la luna que hace la noche por la que tengo que aullar
Mis dedos se agarran a tu piel, tentamente tratando de penetrar
Eres la luna que hace la noche por la que tengo que

Aullar, aullar
Aullar, aullar

Ahora no hay vuelta atrás, me muero por atacar
Mi sangre está cantando con tu voz, quiero sacarlo fuera
Los santos no pueden ayudarme ahora, las cuerdas se han desatado
Te cazo con los pies ensangrentados a través del suelo sagrado

Como un niño poseído, la bestia aúlla en mis venas
Quiero encontrarte y arrancarte toda tu ternura

Y aullar, aullar,
Aullar, aullar

Ten cuidado con la maldición que cae sobre los amantes jóvenes
Comienza tan suave y dulce y los convierte en cazadores
Cazadores, cazadores, cazadores
Cazadores, cazadores, cazadores

El tejido de tu carne, puro como un vestido de novia
Hasta que me envuelves en tus brazos no puedo descansar
Los santos no pueden ayudarme ahora, las cuerdas se han desatado
Te cazo con los pies ensangrentados a través del suelo sagrado

Y aúllo

Ten cuidado con la maldición que cae sobre los amantes jóvenes
Comienza tan suave y dulce y los convierte en cazadores

Un hombre que es puro de corazón y reza sus oraciones por la noche
Puede que se convierta en lobo cuando la luna de otoño brille

Si tan sólo pudieses ver la bestia en que me has convertido
La contuve pero ahora parece que la has dejado libre
Los santos no pueden ayudarme ahora, las cuerdas se han desatado
Te cazo con los pies ensangrentados a través del suelo sagrado

¿Realidad?

Ella se contempla a si misma y se recuerda diferente; aquellas veces que creyó que podía hacerlo todo le parecen ahora más distantes, supuso que debería ser normal, quizás era mejor así, vivir en una realidad que le recordara que la vida no era perfecta y que también dolía.
Aquello le molestaba, le gente tiene esa extraña costumbre de herir con la realidad, de hacer pedazos el corazón argumenta que es "realista"; ella no aceptarían ese concepto tan barato y estúpido, ella merecía un significado mejor que el que la gente decía.

 El realismo es un arte, es un medio emocionante y no doloroso, porque hasta para ser realistas hay que ser inteligentes y sensibles; la realidad no se conjuga con la palabra dolor, no se ensucia con blasfemias, la realidad no es una falta de respeto hacia ella ni hacia nadie... ella podía ser realista siendo ella misma, ella deseaba aquella realidad con un poco de fantasía, pero entonces ya ninguno de los dos conceptos serian uno. Entonces ella se sumergió en algo más que desesperación y desde hay contemplo a las personas "realistas" y poco sensibles.

 Puede que sea mejor hacer nuestra propia realidad, quizá para protegerse a si mismo y no contagiarse de los otros, porque la gente siempre tiene esa costumbre de herir, herir más si los han herido... ella quiso no herir a nadie pues entonces terminaría siendo como todos los demás y aquella idea era algo que le dolía hasta los huesos.

Yo, siempre es igual

Estas ganas tremendas de escribir,
estas palabras tristes que dan miedo,
este silencio que decido darme,
este hueco oscuro en mi pecho.

Mi juego no ha ganado ni una batalla,
mi corazón no ha sanado la herida.
¿Que estipidez es esta? yo que vivo de
palabras y son las que más me hieren.

Yo y mi deseo de ser sorda, muda e
incluso tonta, yo y mis ganas de ser
feliz y aun no estar lista para serlo.

Es cierto, mirar hacia atras no te
deja avanzar, pero no puedo dejar
de hacerlo cuando todo me dice que
voltee, que tengo que seguir volteando.

Al fin hoy me di cuenta de que mi
desventaja no es estar siempre con esta
misma tristeza; mi desventaja es sentir
demasiado.

lunes, 25 de junio de 2012

Noche de lluvia

Noche de lluvia, noche tan fría, ojala el frio de la lluvia calara tanto mi alma como el dolor de aquellas palabras, más soportable seria aquel dolor. Noche de lluvia, noche tan triste; ojala mi cabeza estuviera fuera tan fría como esta noche, ojala la lluvia pudiese cubrir los huecos dentro de mi.
Que pesadez traes sobre mi, que pesadez me has hecho cargar esta noche, esta lluvia y su noche no ha sido nada más que el recordatorio de que en la lluvia mi reflejo. Lluvia que reconforta, lluvia que disimula, con sus gotas de agua disimulas mis lagrimas, cubres mi vergüenzas y las lavas.
Que noche la de hoy, que noche tan fría, tan triste...
Lluvia que reconforta, lluvia que disimula...
Anya

lunes, 11 de junio de 2012

El auto negro que jamás volvió, ella que siempre lo espero.


Una historia es una historia siempre… aun llegado el final de ella, siempre existe el recuerdo que hace que siga siendo todavía historia. Elisa se decía eso mientras estaba parada a mitad de la calle, mirando lo que seria un sendero de arboles a mitad de la noche, refugiando sus pensamientos en su cabeza, diciéndose a si misma que las historias reales no tenían un final; y mientras el oscuro cielo la veía con una tormenta furiosa, ella se contenía las lágrimas, pudiese ser que el auto negro regresara y entonces ella demostraría fortaleza ante su conductor, pero ilusa y tonta Elisa, aquel auto negro no regresaría aun con la tormenta en contra.

El juego a seguir de pie, esperando, a mitad de la calle, continuo a los cuarenta minutos, y la lluvia crecía y crecía, las luces de la calle se apagaron y el viento alborotaba sus cabellos, y la ansiedad por llorar, por gritar su nombre se hacia desgarradora y reclamaba ser liberada, pero ella se contenía, porque aquello significaría el final de la historia, aquel auto negro volvió y volvió una y otra vez dentro de su cabeza. “Elisa, para ya” la gritaba el cielo, y ella no quería escuchar… “Elisa, se acabó, es una historia ya” y ella se rehusaba a pensar en ello.

Después de una hora de pie, las lágrimas no pudieron seguirse ocultando, se confundieron con la lluvia sobre su rostro, a Elisa ya no le importaba la noche, la agonía; si tenia que rogar por su regreso, entonces rogaría, si le hubiesen dado la oportunidad de amar otra vez, ella amaría a la misma persona… y Elisa esta mal, Elisa se siente caer.

¿Dónde queda el orgullo, cuando lo que quieres es no perder? ¿Qué hay de los sabios que creyeron en el perdón y el amor juntos?

Elisa no es más que un bulto ahora en aquella calle, perdida en la inmensa noche, la luna y las estrellas son testigos de su espera. Aquel auto negro no regresaría… “Elisa, estúpida” le gritaba la tormenta sobre ella, “Elisa, ya déjalo, tu enfermedad es amar de más” y ella se mantenía de pies… y ella esta mal…

Una historia no dejar de ser una historia aunque tenga un final, una historia es siempre de quien la crea, esta es la historia de Elisa, con lágrimas, con tormenta y sin orgullo, esta seguirá siendo la historia de Elisa incluso cuando la supere.
Anya

lunes, 4 de junio de 2012

Elisa espera

Elisa decide dejar la cortina abierta de su venta, se sienta en la cama junto al celular, ella se encuentra atenta a cualquier sonido o destello que salga de él; le mira suplicante con ojos húmedos y pequeños. Falta solo una hora para las doces de la noche y se repite a si misma “va a llamar”; a Elisa le queda el consuelo de una hora antes de las doce, se acuesta, nuevamente junto al celular, atenta a cualquier sonido o destello proveniente de aquella cosa… sin darse cuenta aquel celular puede convertirse en los próximos minutos, en su fortuna o su castigo.

Elisa, pobre Elisa, siempre deseando todo aquello que no la desea.

Han pasado quince minutos, Elisa se pone en pie con los ojos húmedos y aun pequeños, mira por la ventana sin esperar ver a nadie, se siente fuera de lugar, este momento no lo había imagino así hacia unos meses. Elisa se cruza de brazos, su cabeza le dice que no debe esperar ya nada, pero su corazón desea aun esperar; no hay nadie a fuera, para los demás el día que esta por venir es un día cualquiera… “todos los días nace alguien más” suele pensar para convencerse de que es un día más.

Elisa, pobre Elisa, tan sensible siempre en la espera.

Faltan treinta minutos para los doce, treinta minutos para el termino del viejo día e inicio de el nuevo día; Elisa se encuentra con ella misma, pero ella misma no se reconoce, aquel espejo no tiene ni gota de compasión, no la hace ni más bella y ni más fea, la luce tan simple, demacrada e infeliz, aquel espejo debería permanecer tapado, pero no encuentra con que cubrirlo… Elisa cierra sus ojos ante el, pero ella misma en aquel espejo la sigue en su cabeza.

Elisa, pobre Elisa, no se ve ya como antes.

Falta solo un minuto para las doce, sus ojos húmedos y pequeños no se despegan del celular, intenta convencerse de que llamara y de la misma manera intenta convencerse de que no lo hará, así ya, por lo menos no tendrá que sorprenderse o decepcionarse. Aun un minuto antes de la doce, la espera, la agonía, y las lágrimas se hacen más pesadas, insoportable espera… este minuto se hace frío, este minuto se hace eterno. Elisa no despega los ojos del teléfono, Elisa no deja de llorar…

Elisa, pobre Elisa, culpándose y sintiendo el frío de un reloj que en cualquier momento anunciara la medianoche.

Anya


viernes, 25 de mayo de 2012

Sin despedidas, sin comienzos

Mientras ella se quedaba inmóvil  detrás del teléfono, sabia que algo bueno no estaba por venir, las ultimas semanas no tuvieron la intención de ser amables, ni tampoco hubo reconciliación de una vida con la otra... y mientras la persona al otro lado del teléfono seguía hablando, ella solo siguió conteniendo las lágrimas que ya tan comunes se habían vuelto.
Puede que en aquel momento solo pensara en decirle "¡callate!", pero la palabra no salia aunque hubiese tenido una oportunidad.

Lo doloroso de la situación ya no era su voz, sino el significado de sus palabras y todo lo que en ellas incluía; y mientras la otra persona seguía hablando, ella seguía pensando en cuanto dolor había desde el otro lado del teléfono y desde su lado... y es que él se dedicaba a decir tantas cosas, cosas que a ella la hacían pensar, y mientras más se esforzaba en borrarlas de su memoria, estas más se metían dentro de su corazón.
Es cierto, ella era brillante, pero en estos casos le gustaba jugar el papel de tonta, porque era el único papel seguro.

El cuidado de las palabras había dejado de ser una opción desde hacia mucho, ambos llevaban jugando un juego tonto y estúpido tanto tiempo, ella ilusa e idiota, había creído que funcionaria si realmente lo quería, y él había creído que su vida seria perfecta con ella, pero la vida no es perfecta incluso estando enamorados... él ahora lo sabia y a ella en cambio le dolía.

¿Que sabe el corazón cuando la razón tiene todas las de ganar? ¿que sabe ella de culpas, cuando no quiere admitir su culpa por que realmente no la siente suya? ¿que se sabe del perdón, si aun existe el rencor? ¿que saben ellos de la felicidad, si ha sido tan escasa?

domingo, 12 de febrero de 2012

Nublado

Mirando el cielo desde mi punto de vista, puedo notar algunos rayos de sol salir desde lo lejos mientras las nubes opacan algunas partes del cielo aun así sigue siendo hermoso. Yo creo que el día nublado muchas veces es el equilibrio del cielo. Viendo el cielo desde mi posición puedo encontrar que el azul y el blanco son la combinación perfecta y que amo el aroma que trae el día nublado consigo.

domingo, 22 de enero de 2012

Léeme...

Léeme si puedes y aun así puedo asegurarte que no me entenderás,
Léeme si puedes, pero no alcanzaras a comprenderlo todo de mí,
Léeme si quieres, incluso sin motivo alguno léeme,
Léeme si quieres, pero léeme completa y no a medias.

Léeme y no pares, léeme con la luz encendida o apagada,
Léeme si puedes, quizás te arrepientas de no hacerlo,
Léeme si quieres, con los ojos abiertos y cerrados, sigo conteniendo lo mismo,
Léeme si puedes, conóceme, coméntame y seguirá pareciendo que me juzgas.

Léeme, continúa aunque ya no creas poder,
Léeme si quieres, pero léeme porque merezco ser leída,
Léeme si puedes, sigo teniendo mucho que decir,
Léeme, léeme incluso si no quieres, léeme.

Léeme, necesito que lo hagas, porque no soy un libro abierto, porque solo algunos pueden hacerlo.
Léeme completa, porque nunca he sido una mitad.
Léeme, no importa cuanto tengas que hacerlo, léeme hasta que me aprendas de memoria porque quizás es la única manera de quedarme tan dentro de ti.
Léeme como un buen lector lee a un buen libro, porque merezco ser leída y no estar a la deriva; léeme bien, porque quizás mañana solo sea un libro.

martes, 10 de enero de 2012

Más que palabras

Nunca nadie dijo que las palabras dolerían, que se quedaban muy dentro de la gente, nadie pensó en el dolor podría ser a causa de ellas; los valientes se atreven a amarlas mientras que los cobardes las usan sin importar nadie más, nadie imagino que se harían cosas tan hermosas con ellos, nunca nadie pensó que serian la clave de un sentimiento.
Amar las palabras es sobrevivir gracias a ellas, odiarlas es morir por culpa de ellas; "palabras" es un concepto simple para algo tan profundamente delicado.

Nunca antes nadie se había dado cuenta de que pueden tocarte sin necesidad de manos; palabras y más palabras es lo que se necesita para amar o herir, palabras y más palabras son la clave de toda lengua, palabras y más palabras en diferentes idiomas pero con el mismo sentido en todo corazón, palabras y más palabras son aquellas que te pueden liberar, palabras y más palabras son aquellas que aprendemos amar o a odiar, palabras y más palabras son las que no se olvidan y siempre se quedan.