Una sonrisa para cada día

Una sonrisa para cada día
Yo, mientras el mundo sigue

jueves, 18 de abril de 2013

La solución


Cuando las palabras comienzan a hacerse visibles en mi cabeza entiendo que la libertad que me da al escribirlas me hace sentir que todo es posible, que nada se interpone, soy amiga de mis sentimientos y por primera vez hago las paces con mis demonios.

Y me reflejo en estas palabras y no me arrepiento de lo que veo, me comunico, me ahogo en ellas y luego me acurruco entre sus letras. Y soy yo contra el mundo. Yo con la marea. Yo sobre las nubes. Yo en un baile con la luna… soy yo.

Son estas palabras que escribo lo que mi mente piensa y lo que el corazón siente. Las escribo, las leo y luego me arropo en ellas; las volteo y las detengo, las cambio de lugar y me las llevo al atardecer. 
No hay solución cuando siento, las escribo. No hay solución cuando pienso, las escribo. No hay manera de evitarlas cuando quiero de la forma que sea, entonces las escribo.

Y soy yo contra el mundo. Yo con la marea. Yo sobre las nubes. Yo en un baile con luna… soy yo.

lunes, 21 de enero de 2013

Elisa y él.



Elisa decide dar tropiezo tras tropiezo, imaginando que alguno de estos le conduzcan a él; mientras ella tropieza lo invoca.

“Es real, tan real como que no puedo alcanzar el cielo con sólo estirar la mano, tan cierto como que las matemáticas nunca fueron mi materia favorita, tan tangible como la ropa que llevo sobre el cuerpo; él es real, tan real que me cuesta aceptar que no es parte de mis sueños. Seguro se encuentra por ahí, caminando de un lugar a otro, durmiendo con las almohadas entre sus brazos o piernas. Seguramente llama por teléfono en este momento, quizá, quizá esté pensando en mí ahora.

Él es real, tanto que incluso puedo sentir sus labios sobre los míos aun cuando no esté junto a mí; seremos como dos almas gemelas o dispares, pero seremos un alma, pues entre lo “igual” y lo “diferente” no hay distancias importantes. Yo soy de las que piensa que la compatibilidad se lleva en el corazón. ¿Que si me quedo? Me quedo. ¿Y si me voy? Será con él. Es real, tanto como que puedo tapar el sol con un dedo mientras cierro un ojo; tan real como que respiro el mismo aire que él y aún no se da cuenta. Tan cierto como que él también se ríe de esta divertida verdad… es tan real que se toma su tiempo para llegar a mí.

Todavía no le conozco y ya lo espero; aún no me ha encontrado, pero no importa pues todavía tengo el tiempo para esperarle. Mientras tanto sigo besando y aprendiendo de mis fallidos intentos, él también lo hará. Es real, tan real como que lo invoco en mis pensamientos.”