No parecía ser real ¿Qué sabor podría
tener el silencio? Ya no era una opción el quedarme callada, había vaciado
aquella botella hasta el punto de quedarme sin opciones. Mi silencio costaba
más para mí que para cualquiera que no fuera yo, mi silencio hacia felices a
muchos y mi no, el silencio reclamaba su lugar entre mis labios, se comió mis
palabras, mis reproches, se devoró mi enojo y hasta las voces de mi propio ego.
Hace tiempo encontré el silencio
en una botella, y la bebí. Hace tiempo me arrepentí de beberla. Hace tiempo que
mi ego no se hace un altar a si mismo. Hace tiempo que mis reproches se
enferman entre ellos- Hace tiempo que el enojo no me hace justicia. Hace tiempo
que las palabras no salen de una hoja de papel.
Hace tiempo encontré el silencio
en una botella, y la bebí, fue hace tiempo, hace mucho tiempo.
El tiempo no regresa. Por fortuna. Gracias por seguir escribiendo.
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