Una sonrisa para cada día

Una sonrisa para cada día
Yo, mientras el mundo sigue

domingo, 22 de enero de 2012

Léeme...

Léeme si puedes y aun así puedo asegurarte que no me entenderás,
Léeme si puedes, pero no alcanzaras a comprenderlo todo de mí,
Léeme si quieres, incluso sin motivo alguno léeme,
Léeme si quieres, pero léeme completa y no a medias.

Léeme y no pares, léeme con la luz encendida o apagada,
Léeme si puedes, quizás te arrepientas de no hacerlo,
Léeme si quieres, con los ojos abiertos y cerrados, sigo conteniendo lo mismo,
Léeme si puedes, conóceme, coméntame y seguirá pareciendo que me juzgas.

Léeme, continúa aunque ya no creas poder,
Léeme si quieres, pero léeme porque merezco ser leída,
Léeme si puedes, sigo teniendo mucho que decir,
Léeme, léeme incluso si no quieres, léeme.

Léeme, necesito que lo hagas, porque no soy un libro abierto, porque solo algunos pueden hacerlo.
Léeme completa, porque nunca he sido una mitad.
Léeme, no importa cuanto tengas que hacerlo, léeme hasta que me aprendas de memoria porque quizás es la única manera de quedarme tan dentro de ti.
Léeme como un buen lector lee a un buen libro, porque merezco ser leída y no estar a la deriva; léeme bien, porque quizás mañana solo sea un libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario